Faros de la Autoridad Portuaria de Ferrol - San Ciprián


Faro de cabo de Estaca de Bares

Nº del Libro de Faros

03100

Alcance

25 Millas

Latitud

43º 47,173' N

Apariencia

GpD(2)B 7,5s

Longitud

7º 41,062' W

Elevación

101 m

    Situado en pleno corazón de las rías altas, sobre el cabo que sirve de entrada a una de las más bonitas -la del Barquero-, es el último faro de la costa coruñesa y el más septentrional de toda la península. Está emplazado en una meseta llamada Ventueiro, sobre un montículo cuya prolongación forma la llamada "punta de la Estaca de Bares", de la que recibe el nombre y que es la frontera imaginaria donde mezclan sus aguas el Atlántico y el Cantábrico.

    Sus antecedentes históricos comienzan en 1846 cuando D. Pedro Juan de Zulueta, residente en Londres, y el Ministro Plenipotenciario de Inglaterra envían una proposición a la administración española solicitando el establecimiento de dos nuevos faros, uno en Finisterre y otro en cabo Ortegal. consultada la opinión de marineros y prácticos, se encuentra preferible para el segundo la ubicación prevista para un faro de primer orden en la Estaca de Bares y se ordena la confección de ambos proyectos.

    Realizados por el ingeniero Félix Uhagón, comienzan los trabajos en el mes de diciembre de 1849, con un continuo y fuerte temporal, su costo será de 131.830 reales. En los meses de Junio y Julio siguiente se colocó el aparato, y después de haberse encendido para hacer las pruebas necesarias, empezó a alumbrar definitivamente el 1 de septiembre del mismo año, con la apariencia de luz blanca giratoria con eclipses de minuto en minuto.

    La óptica era catadióptrica de primer orden de la casa Letorneau. Estaba compuesta de dos partes, una fija y otra móvil, cuyos armazones de hierro estaban sostenidos por la columna de fundición. La parte fija se componía de otra dos, una superior y otra inferior. La superior, en forma de cúpula, estaba compuesta de seis paneles catadióptricos de forma piramidal, compuestos cada uno de doce prismas de sección triangular . La inferior la formaban otros seis paneles cilíndricos con cinco prismas triangulares cada uno. La parte móvil o giratoria colocada en un armazón exterior al de la fija, tenía ocho grandes paneles de cristal que formaban un tambor lenticular cilíndrico. Cada uno de ellos estaba compuesto de siete anillos o prismas triangulares concéntricos y una gran lente en el centro. el movimiento de esta parte giratoria se producía sobre un platillo de la columna por medio de un sistema de ruedecillas o tejos (galés) verticales y horizontales, que servían de rodamientos y giraban accionados por una máquina de relojería.

    La linterna, del mismo fabricante, tenía doce caras o bastidores con cúpula de cobre. ambas se habían adquirido en 303.400 reales. Un torreón cilíndrico forma la base de la linterna y constituye la cámara o cuarto de servicio. Exteriormente a esa base, formando cornisa con la torre, está el balcón galería con su barandilla de hierro que comunica al interior por una pequeña puerta. De pequeña altura, tiene el definido propósito de limitar el haz luminosos de tal forma que el dejar de verlo en el mar indica una proximidad peligrosa a los arrecifes del cabo y eleva el plano focal a 10,60 sobre el suelo y 93,35 sobre el mar. Una escalera interior de caracol procedente de la famosa fundición de Sargadelos salva la altura hasta la linterna.

    Estaba servido por tres torreros, primero o mayor, segundo y tercero, y tenía una lámpara mecánica Sautter de las del tipo de relojería, compuesta de cuatro partes: la máquina, el deposito de aceite, el cuerpo de la bomba, y los tubos de ascensión y el mechero. Este era de cinco mechas y utilizó como combustible el aceite de oliva, la parafina y el petróleo. Funcionó hasta el 20 de agosto de 1905, fecha en que se reemplazó por una lámpara de incandescencia por vapor de petróleo a presión, de calefacción exterior Sautter Harlé y de nuevo esta última por otra de la casa Chance Brothers con quemador para capillo de 85 mm, que entró en servicio el 30 de octubre de 1916. Dispuso como primera reserva una lámpara de nivel constante y posteriormente, una Maris de dos mechas.

    Salvo la modificación del carro circular realizada en 1861, según un proyecto de Lucio del Valle para aminorar los desgastes de las pistas de rodamiento, apenas si tuvo otras reformas. El 16 de septiembre de 1948 entró en servicio una nueva máquina de relojería de la Maquinista Valenciana, con lo que aumentó su velocidad para dar la apariencia de luz variada por destellos cada 10".

    El Plan General de Obras Públicas de 1939 aprobaría su electrificación y la instalación de un radiofaro y una sirena. esto supondría también un cambio sustancial en la habitabilidad y el aspecto externo, pues se edificarían cuatro nuevas viviendas de planta y piso, formando dos "L" unidas por un muro en cuyo centro hay una puerta que accede al patio interior. Se situaron delante del antiguo edificio, cuya superficie quedó libre para albergar sala de máquinas, taller y despacho, comunicándolo con él por dos pasillos cubiertos. El proyecto data del 18 de mayo de 1949 y su ejecución dio como resultado el aspecto que hoy tiene. En 1962 se electrifica con una lámpara de incandescencia de 3000W, cambiador de lámparas BBT y dos grupos electrógenos Deutz. Los trabajos continúan y al año siguiente prosigue la instalación de una sirena de vibradores electromagnéticos BBT accionados por un convertidor Piller y un grupo para emergencia Vendeuvre. También se le pone una nueva óptica con linterna aeromarítima de 3,50 m de diámetro. El servicio se completó en 1973 con un radio faro circular Marconi del tipo LB-100.

    Con la adopción del faro, en 1993, por la Autoridad Portuaria de Ferrol - San Ciprián, se instaló un equipo luminoso completamente nuevo de La Maquinista Valenciana. También fue monitorizado el faro en su totalidad para ser supervisado desde el Centro de Control situado en el puerto de Ferrol. En el año 1998 se elimina el radiofaro circular LB-100 y se instala una estación de DGPS que se encuentra funcionando en la actualidad.

    En el año 2003 se acomete una profunda rehabilitación del edificio. En el año 2005 se instala una estacion base AIS (Sistema de Identificación Automática).

    En el año 2008 se instala un nuevo sistema de supervisión remota que sustituye al obsoleto sistema anterior.

    Su interior es un ejemplo de racionalidad y de saber constructivo. Los sillares encajan a la perfección y la escalera de hierro fundido, forjada en Sargadelos, se amolda como un guante a la geometría del espacio.
    En los libros que todavía se conservan, el investigador tiene un campo de sumo interés para conocer la vida y los cambios tecnológicos habidos a lo largo de sus casi 150 años de existencia. También los calígrafos podrán encontrar en ellos un buen lugar donde estudiar el cambio en la escritura: desde el uso de la pluma al del rotulador, desde la pulcra y perfecta caligrafía de los fareros de mediados del siglo XIX a la actual. Incluso los climatólogos pueden tener la oportunidad de conocer, día a día, año a año, los cambios atmosféricos.
    Los alrededores son dignos de mención, la ría y la villa de O Barqueiro son una hermosa estampa. Apiñada en una vaguada que se orienta al nordeste, está formada por un conjunto de casas blanqueadas que ascienden por la ladera de la orilla del mar, cuyas aguas se funden con las del río Sor. La acción conjunta ha propiciado el arrastre de las arenas, que se han ido depositando y han llegado a formar, entre otras, la playa de Arealonga. Camino del Puerto de Bares se puede acercar hasta el semáforo, desde donde se obtiene una magnífica vista marina con la Illa Coelleira y su faro al fondo, y el Puerto de Bares al pie.

Bibliografía: "Por la senda de los faros" edita: A.P. de Ferrol - San Ciprián y "Faros del Océano" de M.A. Sanchez Terry, editado por el MOPU