Dedicatoria a los faros


DEDICATORIA 

 "Siempre han sido para mí los faros un objeto de atracción y simpatía; la soledad y el aislamiento que son su destino; la noche y el temporal que son su esfera, el perpetuo velar que es su misión; la resistencia inmutable que es su cometido y que le presta, cual a no otro monumento, la solemnidad de las cosas inmóviles y, sobre todo, está la sublime virtud del amparo que simbolizan, hacen que al mirar un faro me quede indeciso sobre cuál de las impresiones que me causa su vista sea la más profunda, si el respeto en mi alma, o el enternecimiento en mi corazón. ¡Oh sí!¡Repito que un faro es -despues de una iglesia- el más santo de los monumentos! Ambos tienen el mismo fin: GUIAR, ALUMBRAR, CONSOLAR Y SALVAR".

Fernán Caballero en El Eddystone